sábado, 19 de abril de 2014

Así de molón es conducir de noche por Holanda.

El país estrena carreteras fluorescentes, que brillan en la oscuridad: ¡sigue la línea verde neón!
Fluorescente, que no reflectante: así son las líneas que dominan la carretera N329 de la ciudad de Oss, en Holanda.

Esta carretera brilla en la oscuridad, porque las marcas viales se han pintado con un material especial que absorbe la luz durante el día para brillar con luz propia al anochecer. A más visibilidad, menos peligro de accidente.
Es una prueba piloto que ha sido impulsado por el Gobierno de los Países Bajos para reducir, a la vez, el uso de farolas, y es una idea original de Daan Roosengaarde, un artista que estudia las relaciones entre personas, tecnología y espacio.
Este no es el único estudio de Roosengaarde: está probando, también, con pintura termodinámica para alertar a los conductores de posibles heladas y luces interactivas no invasivas que se activen al paso de los coches.
¿Será este el futuro de nuestras carreteras? Es pronto para decirlo, pero no es tarde para decir que es una gran idea.

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